lunes, 28 de mayo de 2012

Con invitado internacional se lanzará el libro "Chile Verde" 2012, el 12 de junio en el GAM




  • Esta es la segunda versión del proyecto, que contempla libro, exposición itinerante y sitio web, www.porunchileverde.cl , para promover el emprendimiento sustentable y lograr aportar a crear una cultura medioambiental y sostenible en Chile.
  • Este año se entrega por primera vez la distinción Chile Verde a las iniciativas que representen las mejores prácticas ambientales desde su área.
  • Las postulaciones de iniciativas crecen en cada versión, lo cual evidencia una creciente demanda e interés en abordar estos temas desde diversas perspectivas, ya sean iniciativas en torno a diseño, arquitectura, agronomía, usos del agua, arte, reciclaje, tecnologías limpias, tratamiento de residuos, usos de energías renovables, programas de educación y difusión.




SANTIAGO, MAYO DE  2012. Un total de 106 iniciativas de personas naturales, fundaciones, ONGs, escuelas, empresas privadas e instituciones del sector público fueron seleccionadas para la edición 2012 del libro “Chile Verde”, el más completo compendio de los proyectos que, a lo largo de todo el país, se están ejecutando para proteger al medio ambiente.

El libro será lanzado el 12 de junio en una ceremonia a realizarse en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) y es solo una parte de un proyecto más amplio, que también incluye una Exposición Fotográfica Itinerante, un portal: www.porunchileverde.cl  y, este año, un seminario dictado Patrick Condon, experto en ciudades sustentables y académico de la University of British Columbia.

El proyecto “Chile Verde, acciones para un mundo sustentable”  es una iniciativa público-privada sin fines de lucro, impulsada por la editorial Midia y la Corporación de Patrimonio Cultural. Según la directora de Midia, Teresa Vial, “busca sensibilizar, educar, evidenciar y promover una cultura medioambiental; crear un banco de casos e iniciativas nacionales para su conocimiento y para que se establezcan redes de emprendimiento, entregando una ventana de comunicación para ellas y aportando al crecimiento de un país sustentable desde diversos ámbitos”.

El proyecto “Chile Verde, acciones para un mundo sustentable”  es una iniciativa público-privada sin fines de lucro, impulsada por la editorial Midia, la Corporación Patrimonio Cultural de Chile y el apoyo de la Ley de Donaciones culturales  En 2010, la primera versión del libro se repartió gratuitamente a los emprendedores seleccionados, a colegios, medios de comunicación y líderes de opinión.  El libro también quedó disponible en el sitio web para descargas gratuitas. La exposición itinerante partió en la Estación Baquedano del Metro y se calcula que fue vista por 2 millones de personas

Este año, Chile Verde cuenta con el apoyo  de Collahuasi, Transelec, Antalis, GMS, Aguas Andinas,  KDM y Enel Power y con el patrocinio de CER, InnovaChile de CORFO, Ministerio del Medio Ambiente,  GBC Chile, CIPMA, Acción RSE y Acera.

Un comité de expertos de los sectores público y privado recibió las fichas de postulantes de todo Chile y seleccionó los 106 mejores casos, tomando en cuenta como variables principales su aporte a la creación de una cultura medioambiental, su creatividad e innovación, su vigencia, su alcance, impacto, replicabilidad, proyección, respeto al ecosistema y eficiencia energética.

Los casos seleccionados están incluidos en el libro “Chile Verde”, que será lanzado, en edición bilingüe y de tapa dura, el 12 de junio en el GAM. Una parte del tiraje será donado a la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, DIBAM.  El libro también podrá ser descargado en forma gratuita este año desde el portal www.porunchileverde.cl  El sitio está en la plataforma de Bligoo, que tiene más de 500 mil contactos.  Chile Verde también tiene presencia en Facebook .

Los casos seleccionados también formarán parte de la Exposición Fotográfica Itinerante de este año, que se presentará en primer lugar en Vitacura, y que luego será montada en la Biblioteca de Santiago, la Casa de la Cultura de Colina y la Municipalidad de Peñalolén.


EL EXPERTO CANADIENSE QUE VISITA CHILE

Patrick Condon, el experto que dictará la charla magistral sobre “Ciudades Sustentables” el próximo 12 de junio en el GAM, en el contexto del lanzamiento de la versión 2012 de “Chile Verde: acciones por un mundo sustentable” (www.porunchileverde.cl)  tiene una experiencia acumulada de 25 años en temas ligados al desarrollo urbano sustentable.

Nació en Massachusetts, Estados Unidos, país donde se graduó de arquitecto paisajista. En la actualidad  es profesor en la Universidad de British Columbia (UBC) en Vancouver, Canadá.  Y se desempeña como investigador senior en el Centro para el Diseño Sustentable (CIRS) dependiente de la UBC, un grupo de reflexión abocado al diseño urbano sustentable.

Desde su especialidad ha impulsado para avanzar en aspectos legales asociados al diseño urbano sustentable, tanto en Canadá como el extranjero. Ha sido expositor en innumerables ocasiones y autor de varios libros. Entre los más recientes se encuentra uno titulado “Metodologías Colaborativas para Soluciones de Diseño para Comunidades Sustentables”( Design Charrettes for Sustainable Communities, 2008)  y “Siete Reglas para Comunidades Sustentables”(Seven Rules for Sustainable Communities, 2010), ambos editados por Island Press.

Condon ha centrado su atención en cómo lograr un cambio sistemático en la manera como las ciudades son construidas y operadas, comenzando por su exitoso ejemplo en el proyecto East Clayton en Surrey, Columbia Británica. Recientemente, junto a sus colegas de investigación han colaborado con la municipalidad de North Vancouver para elaborar la propuesta “100 Años de Visión de Sustentabilidad”, un plan para transformar dicho municipio en una comunidad carbón zero.

Dicho equipo de investigación ha recibido reconocimientos del Instituto de Planificación de Canadá y de la Sociedad Norteamericana de Arquitectos Paisajistas por sus trabajos y aportes.

En su rol como académico especialista en la arquitecto del paisaje, el profesor Condon considera que una competencia crítica para los estudiantes a futuro no va a ser la capacidad para entender hechos o buscar respuestas aisladas o parciales, sino en el pensamiento interdisciplinario. De esta manera serán capaces de sintetizar o reunir información desde diferentes áreas del conocimiento para generar soluciones que permitan abarcar, a su vez, los diferentes aspectos que están involucrados en ellas.

A su vez,  el profesor Condon siempre hace mención a las “tres E” (ecología, economía y equidad) como la base de toda propuesta de sustentabilidad. De manera que todo problema relacionado con esta realidad requiere de soluciones que sean tamizadas bajo dichos conceptos. 


LINKS DE PRENSA



domingo, 25 de marzo de 2012

Novela Gráfica y Política, en Artes y Letras de hoy.


SANTIAGO (25 de marzo de 2012). Un artículo sobre "Novela Gráfica y Política: los conflictos del mundo según el noveno arte", escrito por Juan Ignacio Rodríguez Medina, incluye el cuerpo Artes y Letras en la edición dominical del diario "El Mercurio". El responsable del portal especializado www.ergocomics.cl, Carlos Reyes, menciona que hace cinco años no llegaban a las librerías chilenas las creaciones extranjeras y "no existían editoriales especializadas de cómic como las que tenemos hoy (Arcano Cuarto, Feroces Editores, Mythica, Midia) y ninguna editorial transnacional se interesaba por publicar libros de cómic. Eso ha cambiado y consecuentemente recién hoy los creadores pueden empezar a pensar en producir obras arriesgadas como éstas, y que puedan llegar al fin a un público más masivo".

lunes, 13 de febrero de 2012

El cómic "El Modelo de Pickman" en "El Mercurio" de hoy: "Clásicos de la literatura pasan a la novela gráfica".
















SANTIAGO (13 de febrero de 2012). En "El Mercurio" de hoy se publica un artículo sobre los clásicos literarios que han sido adaptados al formato de novela gráfica. Entre ellos aparecen un cómic chileno, "El Modelo de Pickman", editado por Midia y distribuido por Catalonia, a la venta en las principales librerías de Chile. El artículo se publica también en EMOL. Link:

lunes, 2 de enero de 2012

El 29 de abril concluye la muestra "Humor en Estado de Sitio"


SANTIAGO. El próximo 29 de abril concluye, en el Hall del Centro de Documentación del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, la muestra "Humor en Estado de Sitio", que incluye el trabajo de seis dibujantes chilenos, entre ellos Alejandro Montenegro, Rufino, cuyas obras fueron recopiladas en 2009 por Midia en el libro "Civiles No Identificados". El libro se encuentra a la venta en las principales librerías de Chile y también en la tienda de libros del Museo de la Memoria.

A continuación el prólogo de este libro:

NOTA DEL EDITOR

Un rumano de la Fuente Alemana y una cerveza eran los máximos lujos permitidos en la austera redacción de la casona que ocupaba la revista Hoy, en calle Monseñor Müller, en la comuna de Providencia, a fines de los 80. Para merecer estos verdaderos lujos asiáticos tenían que confluir varias circunstancias felices: que fuese viernes, que fuese un viernes de fin de mes y que, ojalá, los sueldos se hubiesen pagado puntualmente aquel fin de mes. Si se alineaban los astros y esto ocurría, eran muchas más llevaderas las jornadas de cierre de la revista, porque los viernes siempre había que quedarse hasta más tarde. Los reporteros más novatos transpirábamos tinta para redondear las hipótesis de nuestros reportajes investigativos y corríamos desde el segundo piso hacia un tercer piso que más bien parecía una buhardilla, con nuestras obras maestras, recién salidas de la máquina de escribir, con la denuncia demoledora que por fin, ahora sí, provocaría la caída de Pinochet y le entregábamos nuestras carillas a un enorme director de arte, bigotudo, moreno, algo cascarrabias, que se burlaba de nuestras pretensiones de poner 400 palabras ahí donde sólo cabían 200.

Nunca nos dirigíamos a Alejandro Montenegro por su nombre civil. Para nosotros, siempre fue Rufino, el artista, el mago que en la página 1 le tomaba el pulso cada semana a la actualidad nacional, especialmente a la política, palabra que algunos funcionarios de gobierno pronunciaban con la boca chueca, como si fuese un garabato o una enfermedad infecto-contagiosa como el SIDA, que estaba recién apareciendo.

Rufino estaba en todas, diagramando, diseñando, creando los chistes para la página 1, ilustrando alguna columna de Guillermo Blanco o los reportajes de los periodistas, aunque a veces se cabreaba con nosotros y nos decía que estaba demasiado ocupado, sólo por jodernos un rato. Yo también me cabreaba y entonces dibujaba yo mismo los monos para mis notas, aunque al comienzo el pudor y un respeto casi reverencial hacia Rufino me impedían poner mi nombre en los créditos.

Revista terminada, revista despachada a fotomecánica, al mismo edificio en que funcionaba el diario La Época. Un momento de relajo, buena ocasión para picotear algo. Rufino podía engullir dos rumanos y varias cervezas sin arrugarse y quedaba con cara de tener cuerda para rato mientras nosotros, los “pollos de Nacional”, como nos llamaba, vivíamos resfriados por andar reporteando en Metro, en micro, en la calle, inhalando una tóxica mezcla de gases lacrimógenos, contaminación ambiental y la frialdad propia del clima cordillerano de Santiago.

Los viernes por la noche y los sábados por la mañana, los novatos éramos invariablemente vacunados con el turno en fotomecánica, en el centro, para corregir pruebas y terminar de cortar aquellos textos que todavía estaban largos. Una noche, antes del plebiscito del 88, bajando en el ascensor con mi amigo Claudio Mendoza, recuerdo que decidí hacerle una broma aludiendo al gran tamaño de su bolso de natación. “Apunta para otro lado”, le dije, como si llevara una escopeta escondida. Dos sujetos que habían abordado el ascensor en otro piso -uno alto, moreno, que vestía jeans y zapatillas, y otro bajo, rubio, de bigotes, con chaqueta azul y corbata- se miraron al escuchar el comentario. Llegamos al piso 1, se abrieron las puertas, salimos todos a la calle y ambos sujetos abordaron un vehículo de la Policía de Investigaciones, en el cual los esperaba un chofer. Quedamos helados y pasamos frente a ellos sin decir nada.

Llegamos a la esquina, doblamos por Bulnes y una cuadra más allá empezamos a reírnos a carcajadas de la situación absurda que yo había provocado. Estábamos en eso cuando el mismo vehículo llega a toda velocidad, frena en la esquina, a un costado nuestro, casi cerrándonos el paso y, a unos tres metros de nosotros, se bajan los dos sujetos armados, apuntándonos y ordenando que nos detengamos. El grandote de zapatillas lleva una ametralladora, no recuerdo el modelo, y la apunta directo hacia mi estómago, con el dedo en el gatillo. El más pequeño, el líder del grupo, exige que le mostremos el contenido del bolso. Claudio, con desgano, abre el bolso y empieza a sacar una toalla gigante y suficiente algodón como para instalar una clínica clandestina. ¿Para qué tanto algodón?, pregunta el más chico y yo me hago, mentalmente, la misma pregunta. Sangro mucho de la nariz, responde Claudio, a veces sufro de hemorragia. La cosa va de mal en peor así que, en cámara lenta, me llevo la mano a un bolsillo interior y ofrezco mostrarles mi credencial del Colegio de Periodistas. Pe-rio-dis-tas, digo, pronunciando lentamente, porque rima con extremistas y terroristas. Abro la billetera, paso mil veces todos los documentos y, con los nervios, nunca encuentro la credencial. Pero sí aparece mi carnet de identidad. El más chico regresa al auto, cuyo motor el chofer mantiene en movimiento, toma la radio, llama a la central, da mi nombre y minutos después alguien le confirma nuestras identidades. Pueden seguir. La bromita, comenta. Y desaparecen en medio de la noche.

Despachada la revista, para que el lunes estuviese en los quioscos, me iba por las noches a hacer turnos como móvil a la Radio Cooperativa. Una noche, un día de semana, me llaman para un turno corto de dos horas. Venía saliendo de la revista. Paso por Il Succeso, me inyecto un fanshop para el calor y un lomo italiano como cena y llego a la radio, a una jornada que promete ser tranquila. Teléfono. Bombazo en el Panorámico. Subo al móvil de la radio, llego al lugar a los cinco minutos. Sangre en la fachada, hasta el segundo piso. Pequeños trozos de huesos humanos dispersos sobre la vereda y la calle. Despacho en vivo, en el informativo de medianoche. Una jornada espeluznante.

Contado ahora suena extraño y difícil de imaginar, pero nuestra vida cotidiana parecía tomada de aquellas películas ambientadas en la Francia ocupada durante la Segunda Guerra Mundial. Mucha gente llevaba una vida normal, como si nada ocurriera: andaban en bicicleta, hacían el amor, mandaban a los niños del colegio, pero si te salías un poco de la fila te caían encima los nazis y te sacaban la cresta. Así funcionaba la cosa.

Rufino tuvo la genialidad de entender todo eso y, en años muy difíciles, se atrevió a desafiar al poder a través del recurso más subversivo de todos: el humor. Cuando el terror nos dejaba mudos, él nos mostraba la estupidez, la pequeñez mental y las limitaciones de aquellos “sapos” de anteojos oscuros que prosperaban en dictadura y que en democracia demostraron ser hierba mala, de esa que nunca muere, reciclándose hasta este mismísimo año 2009 en impresentables comisiones de servicio dentro del Ministerio de Defensa, pagadas, por supuesto, con nuestros impuestos. ¿Se ríen de nosotros? Riámonos de ellos, era la consigna de Rufino.

“Plumas poderosas” llamó la revista Time, en un artículo de portada, a aquellos dibujantes que, como Rufino y Hervi, fueron, en los 80, los tábanos en la oreja de dictadores y regímenes de derecha. Hemos respetado en este libro las fechas originales de publicación de cada dibujo, un buen referente para aquellos adolescentes mayores de 40 que leerán el libro y podrán recordar en qué estaban entre el plebiscito del 80 y el cambio de mando de 1990. Para los menores de 40, esperamos, será también una referencia arqueológica interesante. “¿Y por qué no se ríen también de las chambonadas de los demócratas?”, preguntará más de alguno. No se preocupen. Sobre eso voy a conversar ahora con Rufino. Pero primero nos beberemos unas cervezas y las acompañaremos, seguramente, con un rumano.

GILBERTO VILLARROEL

Santiago de Chile

Diciembre de 2009.